En entrevista con Pamela Cerdeira para MVS Noticias, una turista afectada por los narcobloqueos en Michoacán narró las horas de incertidumbre que vivió tras quedar varada en carretera por los disturbios derivados de un operativo en Jalisco.
La viajera salió de la Ciudad de México a las 5:00 a.m. rumbo al Santuario de la Mariposa Monarca, en Angangueo. Llegaron alrededor de las 10:00 a.m. a una zona sin señal telefónica. Fue hasta las 2:24 p.m., al descender, cuando sus teléfonos se llenaron de mensajes que alertaban sobre disturbios tras la captura de un presunto narcotraficante.
A las 3:20 p.m., a dos calles de la carretera Morelia-Toluca, el convoy —integrado por un autobús grande y dos camionetas Sprinter— quedó detenido. Una de las unidades fue incendiada. “A las personas que descendieron de la Sprinter que iba con nosotros no les hicieron daño, les dijeron que se fueran corriendo cuando incendiaron la unidad”, relató. Desde su experiencia, sostuvo: “Raramente estos narcobloqueos no le hacían daño a los civiles, eran cosas materiales”.
Ante la advertencia de que la vía permanecería bloqueada hasta por 72 horas, la incertidumbre alcanzó a los ocupantes de al menos ocho autobuses. Mientras familiares pedían no salir por el pánico que circulaba en redes sociales, habitantes de la zona ofrecieron apoyo. “Nos abrieron un local en construcción que tenían sin energía eléctrica y nos dieron cartones para que durmiéramos en el suelo. Algunos vecinos bajaron cobijas, almohadas para que pudiéramos pasar la noche ahí”, contó.
El retorno no fue inmediato ni encabezado por autoridades. Cerca de las 11:45 p.m., operadores de los autobuses, coordinados por un grupo de WhatsApp, organizaron la salida. En la oscuridad, descendieron para empujar la Sprinter calcinada hacia la orilla y liberar el paso.















