A ocho meses de los hechos en Concordia, un trabajador sigue desaparecido y familiares exigen investigar la actuación de la minera antes y después del secuestro.
A ocho meses de la desaparición de 10 trabajadores de la minera Vizsla Silver en Concordia, Sinaloa, las familias de las víctimas continúan exigiendo respuestas sobre lo ocurrido y cuestionan las medidas de seguridad implementadas por la empresa en una región afectada por la violencia del crimen organizado.
Nueve de los trabajadores fueron localizados sin vida, mientras que el ingeniero Francisco Antonio Esparza Yáñez permanece desaparecido.
En entrevista con Pamela Cerdeira para MVS Noticias, familiares de las víctimas y su abogado, Odracir Ricardo Espinoza Valdez, denunciaron que la compañía no les ha brindado el acompañamiento esperado y solicitaron que la Fiscalía investigue las decisiones tomadas por la minera antes y después de los hechos.
Señalan antecedentes de inseguridad
El principal reclamo de las familias está relacionado con las condiciones de seguridad en las que laboraban los trabajadores.
Según sus testimonios, antes del 23 de enero ya existían señales de riesgo que debieron haber motivado medidas adicionales de protección. Entre ellas, mencionaron una suspensión temporal de actividades por motivos de inseguridad y la reubicación de personal que se encontraba en la comunidad de Pánuco apenas ocho días antes del secuestro.
“Aquí en la sierra es una guerra entre balazos”
Las familias también recordaron que los propios trabajadores reportaban de manera constante el ambiente de violencia que se vivía en la región.
Una de las familiares relató que su esposo le enviaba mensajes desde Concordia en los que incluso podían escucharse detonaciones.
“Es una guerra entre balazos, aquí en la sierra”, le comentó en una de esas comunicaciones.
La mujer explicó que le pedía constantemente que se cuidara y evitara exponerse a situaciones de riesgo.
“Y pues, a fin de cuentas, sí pasó algo”, lamentó.














